En línea con un proceso de simplificación administrativa, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) eliminó una de las medidas más utilizadas en los controles fiscales: la limitación de la Clave Única de Identificación Tributaria (CUIT) por falta de respuesta a requerimientos electrónicos.
La modificación fue establecida mediante la Resolución General 5832/2026
¿Qué deja de aplicarse?
Hasta ahora, ante la falta de respuesta a fiscalizaciones o requerimientos electrónicos, el organismo podía asignar a la CUIT un estado que restringía su operatoria.
Con la nueva normativa, esa herramienta deja de estar disponible, eliminándose el estado vinculado al incumplimiento en controles electrónicos.
¿Qué pasa a partir de ahora?
La eliminación de esta limitación no implica la ausencia de control.
El incumplimiento seguirá siendo relevante, pero con otro enfoque:
● Se considerará dentro del Sistema de Perfil de Riesgo (SIPER)
● Podrá influir en futuras acciones de fiscalización
● Puede impactar en la evaluación general del contribuyente
Un cambio en la lógica de control
La medida se inscribe dentro del Programa de Promoción del Cumplimiento Voluntario, que busca modernizar la relación entre el fisco y los contribuyentes.
El objetivo es claro:
● reducir bloqueos operativos
● evitar sanciones automáticas
● priorizar herramientas basadas en riesgo
Así, el control fiscal se mantiene, pero con una lógica menos restrictiva y más orientada a la evaluación del comportamiento del contribuyente.
